RunOp · Solución para inmobiliarias
Dos agentes de IA trabajando sobre un mismo sistema: uno atiende y califica cada lead por WhatsApp y por tu web, a cualquier hora — el otro opera el negocio contigo: inventario, visitas, cierres, contratos y reportes. Nada se pierde, nada se inventa.
El problema
Quien busca casa escribe cuando puede: a las 11 de la noche, un domingo, desde el extranjero. Si la respuesta llega al otro día, ya habló con otra inmobiliaria. Y los que sí contestaste: ¿quién les dio seguimiento? ¿quién anotó qué buscaban? ¿quién les avisó cuando entró la propiedad que pidieron? En la mayoría de las inmobiliarias, nadie — no por falta de ganas, por falta de manos.
Agente 01 · El calificador
Tus clientes hablan con Carlos por WhatsApp o por tu web. Mensajes cortos, una pregunta a la vez, cero olor a robot — y por debajo, un sistema que guarda cada dato.
Agente 02 · El gerente
Le hablas en lenguaje normal — sin comandos, sin pantallas que aprender. Él ejecuta contra el sistema y te responde con el dato, una lectura corta y una recomendación. Así se usa:
El sistema debajo
Cada interesado avanza por etapas fijas — no se puede saltar pasos, no puede haber una oferta sin visita, y cerrar una venta cambia solo el estado de la propiedad para que nadie ofrezca lo que ya se vendió. Todo se mira en paneles que se dibujan con los datos del momento: el embudo kanban, la agenda y el catálogo.
La diferencia
Cualquiera puede conectar un chatbot. Lo difícil es que no invente — y ahí es donde este sistema es distinto:
Si un agente intenta afirmar que agendó, guardó o cerró algo que no hizo de verdad, el mensaje se bloquea antes de salir. Confirmar sin hacer no es una opción.
Planes de pago, totales de cobros, montos del embudo: salen del motor, no de la redacción de la IA. Pesos y dólares, cada uno por su lado.
Cada propiedad, oportunidad y contrato tiene su código y su historia. Cuando el gerente te dice «OP-2026-0017 quedó en negociación por US$460,000», puedes ir a verlo.
Preguntas frecuentes
No: les quita lo que ningún asesor quiere hacer. Carlos atiende, califica y agenda; tus asesores llegan a la visita con el lead ya calificado y el contexto completo. El gerente te ahorra la digitación y el control — las decisiones siguen siendo tuyas.
Sí. El calificador atiende por el WhatsApp del negocio y por el chat de tu página web. Tú hablas con el gerente desde tu panel o tu propio WhatsApp.
El sistema maneja proyectos con su desarrollador, entrega estimada y plan de pago — separación, porcentaje inicial en cuotas y contra entrega. El plan de cada unidad lo calcula el motor, siempre igual, sin errores de dedo.
Lo dice. Si un dato no está en el sistema, responde que no lo tiene — y si le pides algo que no puede hacer, te lo dice en vez de simular que lo hizo. Esa honestidad es una regla técnica, no una promesa.
El sistema se instala con tu inventario y tus reglas — comisiones, zonas, monedas — y los agentes salen a producción ya probados con casos reales de tu operación. Agenda una demo y lo ves andando con tus propias propiedades.